En esta maravillosa tarea, que se llama crear empresa, los éxitos tempranos pueden llegar a convertirse en peligrosos compañeros de la primera milla, que, de no cuidarse en detalle, pueden nublar la razón y alejar los buenos acompañantes, llevándonos a cometer errores crasos, fundamentados en maravillosos augurios, proyecciones sobreestimadas y riendas sueltas al endeudamiento.
El éxito prematuro requiere de templanza para manejarlo, nos puede llevar a creernos “iluminados” en el sector que decidimos emprender y en ocasiones generara limitación en el uso de herramientas técnicas que sirven como soporte y freno a decisiones de alto riesgo. Los triunfos empresariales inmediatos que a menudo publica la prensa o comparten las redes sociales, pueden ser un distorsionado espejo para millones de emprendedores, atrevidamente obnubilan el pensamiento de aquel que ve pasar los días con un crecimiento paulatino de su negocio. Dichas noticias de primera plana, pueden pasar de ser grandes motivadores a terribles explosivos para la realidad de los emprendimientos que en su mayoría gozan de prudentes crecimientos no sin estar acompañados de altibajos.
El éxito empresarial requiere de muchos ingredientes, no es una fórmula matemática ni una ecuación repetible indefinidamente, los planes de negocio, entre otros, son solo herramientas, los millones de emprendedores que tiene el mundo recorrerán muchos caminos inhóspitos, con infinidad de dificultades, no todos podemos ser el emprendedor millonario que en dos “temporadas” es portada de magazine empresarial. Aterrizar la realidad, saber que madrugarás, trasnocharás, perderás y ganarás, este será el día a día, sin importar la época o la latitud.
Si se pudiera transmitir la paciencia como una medicina, se ayudaría en parte a mitigar las noches en vela, que a menudo generan la incertidumbre en los negocios, dicho medicamento podría evitar, renuncias prematuras y cierres de negocios, pues quién podría garantizar que el día después del cierre vendría la gran oportunidad o que la impaciencia no dejo ver que la curva de ventas cambiaría de tendencia rápidamente, todo esto parte del imaginario y la especulación, pero las realidades de la vida poco de ficción tienen, los triunfadores en el mundo empresarial en su gran mayoría tardaron años para encontrar el camino correcto.
Daniel Osorio Soto.


